 |
La ayuda a
personas no
videntes combina aptitudes
como animal de trabajo y de
compañía.
Sin
embargo, mientras están en
función, no debe ser distraídos
,salvo con la autorización
expresa de su propietario.
Los perros guías tienen acceso
por ley a cualquier espacio
público.
No podemos
tratar a un perro
guía como a cualquier otro
perro mientras esta
trabajando,
De hecho, la ley prohíbe de
forma explicita distraer la a
tensión de este tipo de perro.
Si queremos
acariciar a un
perro guía, deberemos
contar antes con la
autorización de su
propietario. |
|
Porque para poder guiar en forma
adecuada, el perro
debe tener los cinco sentidos y dedicar todo a su
atención la tarea que lleva acabo. Al acariciarlo
podríamos provocar que se distrajera, hecho que
podría tener graves repercusiones para la persona
a la que acompaña.
Los perros guías realizan su función en la calle. Una vez
en casa, el perro se convierte en un animal de compañía
como cualquier otro. Cariñoso, Juguetón y hasta travieso
, el perro guía se comporta hacia su propietario y hacia el
resto de la personas de la familia de la misma forma que
lo hace cualquier otro perro.
El perro guía no nace, se hace. El
primer paso es
conseguir un animal sociable, que posteriormente se
adiestrará. No todos los perros pueden convertirse en
guía. Los candidatos deben superar pruebas de selección,
la primera de las cuales empieza antes incluso de que
hayan nacido. La procedencia de los cachorros, el
momento que son separados de su madre y el entorno
durante sus primeros meses de vida son fundamentales.
Existen determinadas razas, que por su morfología y
carácter, se adapta mejor a esa función. Entre estas se
encuentra el Labrador Retriever, el Golden Retriever y el
Pastor alemán. El perro Labrador es una de las
razas mas utilizadas como perro guías.
En ellas se combina el tamaño adecuado para la
guía y un temperamento muy equilibrado. El labrador es
en general un animal poco excitable, poco agresivo y que
responde extremadamente bien al entrenamiento de la
obediencia. |