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LOS NIÑOS Y LOS PERROS
¿COMO REDUCIR LOS RIESGOS Y MAXIMIZAR LOS BENEFICIOS?
Dra. Ana Besada *, Dr. Huaier Fernando * * y Dr. Fiorentino
Jorge * *
Cirugía del Trauma - Departamento de Cirugía Hospital de Niños
R. Gutiérrez, Buenos Aires ( * * )
( * ) Médica Concurrente en Cirugía Infantil Hospital Pedro de
Elizalde y Rotante en Cirugía de Trauma
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...Hace muchos años en el Hospital de Niños, una famosa receta del Dr.
Florencio Escardó prescribía:
...UN PERRO...
INTRODUCCIÓN:
Los animales
domésticos, especialmente los perros, brindan compañía y alegría y
enseñan a los niños el valor de la responsabilidad y el respeto por la
vida.
Dan amor
incondicional y por ese motivo los niños los adoran. Sin embargo, la
elección del animal adecuado, su educación y la prevención de
mordeduras son temas pocas veces tratados por los padres durante la
consulta pediátrica.
El riesgo principal
que representa un perro no es el contagio de una enfermedad sino las
lesiones por mordeduras, de las cuales la mitad son lo suficientemente
severas como para requerir atención médica.
La mayoría de las
víctimas, aproximadamente el 70%, son niños.
Para prevenir una
mordedura debemos comprender inicialmente 2 cosas:
-
Los perros son sencillamente eso: perros (no son humanos).
-
Saber cómo los perros, se diferencian de nosotros.
Los
perros se comunican y reafirman su rango por medio de posturas y
lenguaje corporal específico.
Todos los individuos, protegen a la jauría de intrusos, defienden su
territorio y su comida. Cuando una familia da la “bienvenida” a un
perro, la jerarquía social de la “jauría humana” es menos definida.
Los
humanos permitimos el ingreso de extraños a nuestro territorio,
compartimos alimentos y nos comunicamos por medio del habla. Los niños
esperan que los perros se comporten como humanos y es probable que se
malinterprete el comportamiento del animal.
Esta es la principal razón por la que ocurren las mordeduras. Los
adultos deberían entender esto y así poder trasmitir a los niños este
concepto para poder comprender las conductas sociales de los perros y
de esta manera reducir la cantidad de ataques.
CONSIDERACIONES FINALES:
Para evitar las
mordeduras de perros en niños es fundamental el
papel de los padres en la prevención de estos hechos y se
recomienda:
1.
Tenga bien claro que no existen razas de perros buenos y malos, sino
animales con su propio temperamento. Los especialistas en el
tema coinciden en que el peligro no recae en los animales
sino en la tenencia irresponsable de sus dueños.
2.
Elija un perro no agresivo para que conviva con su familia
muy especialmente si tiene niños. Averigüe en el criadero el
carácter de los padres de su cachorro y las conductas observadas
desde su nacimiento.
3.
Controle de cerca la interacción de los niños con los
animales. Evalúe las acciones y conductas de ambos.
4.
Observe en su perro posibles signos de dominio-agresión.
5.
Enseñe al animal a ser sumiso y acatar órdenes.
6.
Nunca permita que sus hijos se acerquen a un perro
encadenado, atado o detrás de una reja.
7.
Nunca los moleste cuando duermen ni toque perros
extraños.
8.
El que educa a su perro golpeándolo, le enseñará a atacar y
morder. Los malos comportamientos deben ser censurados desde que el
perro es cachorro. Recuerde que la educación de su mascota deberá
incluir firmeza pero no agresividad.
9.
Jamás le quite a un perro un juguete o su comida.
Acostumbre al animal a comer solamente en su comedero y evite
darle alimentos de la mesa cuando la familia coma. Recuerde
que las golosinas y los dulces son perjudiciales para su perro.
Foto 9 :
¡¡¡Peligro!!!
el niño invade su espacio y le quita su comida. Situación de riesgo

Foto 10:
No alimente con dulces ni golosinas a su perro, además de ser
perjudicial para su salud puede generar situaciones agresivas no
intencionales.
10. Evite los juegos físicos excesivos y
bruscos con su perro.
11. No permita que los niños presencien
peleas caninas.
12. Enseñe a los niños a no maltratar a
los animales. Ellos poseen los mismos componentes del dolor
humano, sufren el maltrato y el abandono.
13. Alerte a los niños cuando en el
vecindario haya perros muy bravos o nerviosos. JAMÁS, permita
que sus hijos entren en casas donde haya animales con estas
características.
14. Evite andar en bicicleta en zonas donde
haya perros que “torean” a los vehículos.
15. Antes de comprar una mascota evalúe si su
hijo ha alcanzado suficiente madurez y habilidad para cuidarlo
(alrededor de los 6 años).
16. Nunca acerque su cara al animal, no
lo acorrale, no lo fastidie ni tire de su cola.
17. Evite que los niños anden en
skate, rollers o bicicleta delante de un perro.
18. Evite confinar a su perro a lugares muy
reducidos permaneciendo atado.
19. Tenga mucho cuidado en como se relaciona
con el dueño de un “perro bravo”, a veces un simple apretón de manos
o un abrazo son gestos interpretados por el animal como una agresión
a un miembro jerarquizado de su jauría.
20. A todos aquellos que decidan tener perros de
guardia, se les recuerda que la sociedad les exigirá una gran
responsabilidad.
Si a pesar de tomar en cuenta estas medidas, el perro ataca a un niño,
este debe ser llevado a un centro adecuado para la atención inicial
del paciente en forma inmediata, intentando obtener la mayor
información posible del hecho y del animal agresor (vacunación
antirrábica, antecedentes de ataques previos, etc.)
Por
otro lado el pediatra debe contemplar las siguientes situaciones por
lo que se sugiere la utilización de esta u otra guía para una correcta
y eficaz atención del niño mordido.
RESUMEN:
Las mordeduras
caninas graves son afortunadamente infrecuentes, pero su importancia
radica en que cuando se producen, pueden convertirse en un serio
problema que amenaza gravemente la estética, la salud y la vida.
En un estudio
retrospectivo, cerrado y observacional se enrolaron 62 pacientes que
habían sufrido mordeduras caninas y que requirieron internación y
tratamiento quirúrgico con anestesia.
Los varones
doblaron en número a las mujeres (41varones y 21 mujeres) y el grupo
etáreo más comprometido estuvo representado por los niños en edad pre
escolar. En 32 ocasiones el perro agresor pertenecía a la familia, en
22 a vecinos (animal conocido) y en 8 el perro era callejero (animal
desconocido).
La cabeza y cuello
fueron las localizaciones topográficas de lesión más frecuentes (42
ocasiones).
Es alarmante haber
detectado un porcentaje no despreciable de animales no vacunados o
deficientemente vacunados contra la rabia.
Los cirujanos de
trauma y emergentólogos debemos disponer de una batería de
procedimientos que nos permita ejecutar en forma rápida y segura un
tratamiento inicial adecuado a la necesidad específica de cada
paciente.
OBJETIVOS:
-
Analizar desde el punto de vista clínico y
epidemiológico los pacientes asistidos por mordeduras de perro
en nuestro hospital.
-
Confeccionar una norma para manejo general de mordeduras por
animales para facilitar su tratamiento.
-
Difundir en la comunidad pediátrica la importancia de la
prevención a través del diálogo con los padres durante la
atención habitual del niño sano.
MATERIAL Y MÉTODO:
Tipo de estudio: el
estudio es observacional, retrospectivo, cerrado y no comparativo.
Los pacientes enrolados fueron aquellos que presentaban mordeduras de
canes y que por su localización o gravedad requirieron tratamiento
quirúrgico con anestesia general e internación. Lapso observado mayo
1998, marzo de 2002.
Las variables
evaluadas fueron volcadas a una historia clínica de trauma
confeccionada de manera manual e ingresadas al Registro Único
Informatizado de Trauma del Hospital de Niños.
Los parámetros
evaluados fueron: edad y sexo, ubicación corporal de la lesión,
situación en que ocurrió la mordedura, tipo de mordedura,
características del animal agresor, conocimiento previo del animal y
vacunación previa, tratamiento local y sistémico.
RESULTADOS:

Tabla 1: Frecuencia por Sexo y Edad

Tabla 2: Características del pero agresor
- 0rigen de Propiedad (pertenencia) - Vacunación Antirrábica -

Tabla 3: Localización topográfica de la mordedura

Foto N°1: Herida desgarrada en cara. Cabeza y cuello localización
de lesión más frecuente

Tabla 4: Razas involucradas

Fotos 2, 3 y 4: Ovejero Alemán, Siberiano, Collie
DISCUSIÓN:
Los
niños tienen casi 2 veces más probabilidades de ser mordidos que las
niñas y la mayoría de ellos se encuentran entre los 5 y 9 años de
edad.
La
mayor frecuencia del sexo masculino en edad escolar, se vincula a las
conductas más atrevidas y a la menor supervisión paterna.
Se
ha encontrado que el perro es el animal que con mayor frecuencia ataca
a los niños, teniendo esto relación con el hecho de que el 49% de los
hogares poseen animales domésticos de los cuales el 41% son perros.
Las
causas del elevado números de perros en los hogares y su incremento en
los últimos tiempos son múltiples: culturales, sociales, guardia y
defensa del hogar con motivo de la inseguridad.
Esto conlleva en algunos casos a la adquisición de razas conocidas
como “peligrosas” como el Ovejero Alemán, Dogo Argentino, Mastín
Napolitano, Doberman, Pitbull, Boxer, Rottweiller. (Otros autores
incluyen también al Daschund, Pekinés, Gran Danés, y Terrier ).
En
el sistema social canino, los perros no son agresivos con los
integrantes de la jauría que se encuentran debajo de la jerarquía
(como lo son los cachorros y los bebés). Pero cuando un niño alcanza
la edad escolar, el perro siente que terminó el periodo de
socialización de gracia.
El
niño asciende en su dominio y el perro siente competencia. Por otra
parte el pequeño no interpreta las señales de advertencia como
ladridos, gruñidos o amenazas de mordeduras y no adoptan actitud de
sumisión sino que gritan y corren con lo que excitan aún más al
animal.
De
acuerdo con lo relatado se observa que la circunstancia de la agresión
se relaciona con que en el 41% de los casos el niño es mordido por
molestar al perro., 13% durante el juego, su alimentación o mientras
duerme. Es bajo el porcentaje donde el animal muerde sin causa
aparente.
La
predominancia de los machos como atacantes está demostrada, en general
son jóvenes y con tendencia ya conocida al ataque. Por el contrario
las hembras son más tranquilas y afables.
Existen estudios que han demostrado que las razas más grandes como los
ovejeros alemanes están involucrados en ataques con mayor frecuencia
que los pequeños. En estos hallazgos debe tenerse en cuenta el hecho
de que en muchas ocasiones a cualquier perro grande y de color oscuro
se lo considera un ovejero alemán y que es la raza más criada en la
Argentina.
Por
otra parte, las heridas causadas por perros de mayor tamaño requieren
en general atención médica. En contrapartida con la agresividad de
perros de determinadas razas, es muy raro que los vagabundos muerdan a
los niños ya que este animal no es integrante de jauría alguna a la
que deba proteger
Al considerar el tipo de mordedura aparecen con mayor frecuencia las
únicas y superficiales mientras que las profundas son más esporádicas
pero más severas ya que se incrementa el riesgo de complicaciones.
Predominan también, las heridas de tipo laceración (31 a 45%) y
abrasión (30 a 43%) sobre las punzadas (13 a 34%) ya que los dientes
del perro tienen como función principal desgarrar tejidos.4,5
La
localización de la mordedura tiene relación con la edad. Los niños son
mordidos principalmente en la cara o en la cabeza (ver foto 5 y 6),
los adultos en cambio son atacados en las extremidades ya que pueden
desviar el ataque a estas zonas y proteger la cabeza y el cuello.
Sin
embargo los perros pequeños como el pekinés tienden a morder
directamente los miembros inferiores.
Recientemente ha aumentado la incidencia de mordeduras caninas más
severas y fatales.
Foto n° 5: Desgarro arrancamiento del pabellón auricular

Foto n° 6: Herida cortada sobre el cuero cabelludo
Fotos° 7 y 8: Heridas en zona frontal y periorbitaria con
compromiso del conducto lagrimal
La
mortalidad anual comunicada en U.S.A. es 6,7 / 100 millones de
habitantes.
Los
niños tienen más probabilidades de ser víctimas fatales ya sea por la
presión ejercida por la quijada de un perro adulto (más de 31kg / cm2
), o por la hemorragia exanguinante al dañar un vaso de la cabeza o
del cuello
El
riesgo de infección aumenta en los casos de heridas punzadas,
localizadas en manos o pies, cara y cuello, en las consultas tardías y
en los pacientes inmunocomprometidos.3
La
cavidad oral de los mamíferos contiene flora polimicrobiana abundante
(bacterias aerobias y anaerobias) a la que se suman la flora de la
piel del paciente. Las bacterias aerobias Gram positivas más
frecuentes son el Staphilococcus aureus, S. Epidermidis y
Streptococcus s/p. , dentro de los Gram negativos predomina la
Pasteurella multocida ( 34%), y dentro de los anaerobios
Fusobacterium y Bacteroides.3
TRATAMIENTO:
Antibióticoterapia:
La recomendación general de administrar antibióticos profilácticos se
basa en clasificar a las lesiones como de alto riesgo de infección de
acuerdo a los parámetros señalados.
Los
antibióticos recomendados son amoxicilina-ac.clavulánico a dosis 50 mg./kg./día
en tres dosis durante tres a cuatro días. En los pacientes alérgicos a
la penicilina, la eritromicina 40 mg./kg./día en cuatro dosis es el
antibiótico de elección.
Cuidado de la herida:
El
lavado profuso y a presión debe realizarse con suero fisiológico o con
agua y jabón agregándole sustancia letales para el virus de la rabia
como alcohol al 70% o tintura de yodo.
La
exploración de la herida para retirar cuerpos extraños y remover
tejidos desvitalizados son pasos fundamentales antes de proceder al
cierre de la misma el cual no debe realizarse herméticamente ya que el
objetivo básico es el hemostático y no el estético.
Sigue en discusión la conveniencia del cierre primario. Existen datos
que avalan esta conducta para heridas por mordeduras en lugares de
bajo riesgo. Las heridas punzadas profundas, las examinadas luego de
12 horas de producida la lesión, las clínicamente infectadas, las de
las manos y pies, y las presentes en inmunosuprimidos; no deben ser
suturadas en forma inicial.
Las
heridas de bajo riesgo examinadas dentro de las primeras 12 horas de
producida la lesión y las localizadas en cara y cuello pueden ser
suturadas primariamente ya que tienen buena evolución.
Vacunación antitetánica:
Todas las mordeduras de animales deben considerarse tetanígenas por lo
que requiere profilaxis de acuerdo al esquema de vacunación
correspondiente a cada paciente:
Si
la inmunización antitetánica del paciente es desconocida o con menos
de 3 dosis se debe administrar toxoide tetánico e IGT (250-500 U.I.)
Si
posee 3 dosis o más no se administra ni gammaglobulina ni toxoide.
En
el caso que haya transcurrido más de 5 años desde la última dosis se
administra toxoide e IGT.
En
la práctica habitual, cuando en la profilaxis de una herida se
requiere de toxoide tetánico, se recomienda el uso de DT para que
también puedan mantenerse los niveles adecuados de inmunidad a la
difteria.
Cuando se indica una dosis de refuerzo para la profilaxis de la herida
en un niño menor de 6 años debe administrarse DPT o DpaT.9,10 (ver
tabla n°5)

Todas las mordeduras de animales deben considerarse tetanígenas por lo
que requieren profilaxis de acuerdo al esquema de vacunación
correspondiente a cada paciente.
Vacunación antirrábica:
La
profilaxis post-exposición está indicada siempre que ocurre una
posible exposición significativa al virus de la rabia.
Los
factores de riesgo para determinar la necesidad de instituir el
tratamiento antirrábico incluyen:
1. La especie del animal responsable de la mordedura: es importante
ya que algunos animales tienen mayor probabilidad de estar
infectados que otros como lo son los zorrinos, mapaches, zorros,
coyotes , linces y murciélagos. La posibilidad de que un perro o
gato doméstico esté infectado varía de una región a otra y en
consecuencia varía también la necesidad de vacunación. Los roedores
como ardillas, cobayos, ratas, etc. raramente están infectados.
2. La circunstancia en que se produjo el incidente. Es importante
conocerla ya que un ataque espontáneo de un animal indica mayor
probabilidad de infección
3. El tipo, la naturaleza y el grado de exposición también ayudan a
determinar la probabilidad de infección rábica8.
PROFILAXIS ANTIRRÁBICA POST - EXPOSICIÓN

PAUTAS DE MANEJO RECOMENDADAS
-
Tratamiento local
-
Antibiótico profiláctico
-
Gato y humana (siempre)
-
Perro: según localización lesional ( siempre en manos, pies, cara
y cuello) y según tipo de lesión (en heridas punzadas o próximas a
grandes articulaciones)
-
Más de 12 horas sin tratamiento.
-
Pacientes inmunocomprometidos.
-
ATB
-
Sutura
-
NO DEBEN SUTURARSE:
-
Lesiones menores en manos y pies.
-
Lesiones punzantes y profundas.
-
Heridas con más de 12 horas sin tratamiento
-
Lesiones ocasionadas por humanos y gatos.(ver foto)
-
Lesiones en inmunocomprometidos.

Foto 11: Mordedura humana. Obsérvese hematoma e indentación
-
Inmunización antitetánica
-
nmunización antirrábica ( Ver cuadro profilaxis antirrábica)
-
Seguimiento y control en 48 horas o internación según gravedad del
cuadro.
Como reflexión final
¿Nos hemos planteado cuál es el efecto que producen las mascotas entre
los niños?
Sin
duda amar a los animales los humaniza, los vincula con el mundo de los
afectos y mejora su estado de ánimo.
Quienes han adoptado perros callejeros saben del valor de un animal
fiel e incondicional.
Sin
duda, adoptar un animal estimula a los más chiquitos a ejercitar los
afectos y socializarse, en ese ida y vuelta, de dar y recibir amor y
compañerismo.
Una
mascota puede ser quien le haga compañía junto a la cama a un niño
enfermo, puede ser un perro de rescate, o quien reemplace los ojos de
un no vidente.
La
relación de los niños y los perros no debe ser desestimada por los
riesgos que en ocasiones produce el ataque de estos animales.
Los
beneficios que brindan a los pequeños y a la familia la presencia de
ellos en el hogar son innumerables.
Sin
embargo es fundamental concientizar a los padres y a los pediatras que
son ellos los responsables de la educación de los niños y de los
perros para poder maximizar los beneficios y reducir los riesgos de
esta hermosa y añeja relación.
BIBLIOGRAFIA:
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Contemporary Pediatrics, AP Americana de Publicaiones ; 6(1):4-14,1998
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Mateo de Mason,M.E. : Un accidente frecuente: las mordeduras de
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Vacuna antirrábica en: Vacunas en la práctica pediátrica. 2da edición.
Eduardo López Ed. 1998.
9. Devoto , S:
Vacuna triple en : Vacunas en la edad pediátrica. 2da edición .
Eduardo López Ed. 1998.
10. Stevers
Golladay, E: Animal, snake, and spider bites and insects stings en:
Management of Pediatric Trauma. Buntain, W. Saunders Company 1995.
11.
http://www.paideianet.com.ar/Los niños y sus mascotas
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